Nota de cata
Aroma: Turba limpia y ahumada mezclada con una sorprendente dulzura frutal. Destacan notas de humo de carbón, madera húmeda quemándose y ceniza, acompañadas de vainilla dulce y caramelo blando. Se percibe una salinidad marina evidente (brisa de costa) junto a frutas cítricas como limón a la brasa y toronja. Los toques medicinales clásicos (yodo, notas de botiquín o TCP) están presentes pero resultan más integrados, suaves y menos agresivos que en el Laphroaig de 10 años tradicional.
En boca: Explosivo, oleoso y con un cuerpo completo que recubre la boca por completo. La turba medicinal y el humo de hoguera impactan de inmediato, seguidos por una rica textura cremosa de chocolate con leche y vainilla tostada. Aparece un marcado sabor a malta, frutos cítricos maduros (manzana, clementinas), regaliz negro, pimienta rosa y notas herbales que recuerdan al hinojo o menta fresca. Presenta un excelente equilibrio entre la acidez del limón y la dulzura del toffee.
Final: Muy largo, seco y profundamente ahumado. Persisten en la lengua los trozos carbonizados de la turba y la ceniza de una fogata en la playa. Se desvanece lentamente dejando recuerdos de caramelo salado, sutiles especias del roble (clavo y nuez moscada), ralladura de limón y el clásico eco salino y de yodo característico de Islay.
Valoraciones
No hay valoraciones aún.